Provida


“Dejad que los niños se acerquen a mí.”

Este mensaje que Jesucristo, nos enseña en el Evangelio, junto al amor que Dios nos da al concedernos la vida, nos exige a nosotros como cristianos a continuar en este amor: “Un segundo Mandamiento os doy, que os améis unos a otros como yo os he amado”.

Hay muchos movimientos religiosos, y otros no religiosos, que se inspiran en la Moral Natural, encaminados a defender la vida: Cáritas, Defensa de la Vida, Fundación Madrina, Red Madre, Fundación Vida, etc. Todos los que sentimos esta vocación en defensa de la vida de los más pequeños, necesitamos unificar estrategias, coordinarnos y colaborar juntos en este fin.

Tenemos muchos retos que superar. Hay que saber, que los padres, la familia y la sociedad, se dirigen por caminos en muchos casos equivocados, con mayor o menor responsabilidad. Problemas que llevan como siempre, a que los más débiles, los más pobres, los más enfermos, sufran las consecuencias. En el caso que nos ocupa, con su propia vida.

Los niños abortados, a los que se les interrumpe en su caminar terrenal, son cada vez más numerosos, más de 200.000 en España en el año pasado. A unos en sus horas siguientes a la concepción. Otros en el momento del parto. Como Delegación diocesana queremos defender la vida. Nuestra colaboración y compromiso es fundamental. Todos podemos colaborar en nuestro propio entorno y con nuestro testimonio a generar una cultura de la vida. Digamos con María, “sí” al Señor y “sí” a la vida como don suyo.

“EL QUE CREE EN MI HARÁ TAMBIEN LAS OBRAS QUE YO HAGO, Y AUN MAYORES PORQUE YO ME VOY AL PADRE”. (Jn 14,4)